martes, 23 de octubre de 2012

Asociaciones publico privadas II


SALUD: FUERZA LABORAL Y APP
La suspensión de la huelga médica en el MINSA y los acuerdos con otras ramas de la fuerza laboral en salud, comprometen a la gestión de la Ministra Midori de Habich con uno de los temas clave del sector. Será complicado utilizar el acceso a servicios de salud de calidad como herramienta de la extensión de derechos, si no se logra un pacto expreso con todas las profesiones de la salud, entre las que la médica es algo así como el referente. El país espera que tanto la dirigencia gremial cuanto las autoridades del sector, logren afirmar una ruta compartida para la mejora de las condiciones laborales sanitarias; extendiendo éstas a ESSALUD y a los otros sub sistemas en los que la precariedad y hasta el destajo son regla.
Ese pacto pasa además por contar con los recursos financieros para establecer la progresividad de las mejoras salariales ligadas a compromisos de mejora en la atención. Y eso sólo será posible si la voluntad política del mismo Presidente de la República entra a tallar para disponer que el MEF priorice la política remunerativa más allá del discurso de la sola productividad y los resultados; en todo caso ambos aspectos deben ser delimitados no por el jirón Junín, sino por la cuadra 8 de Salaverry en conjunto con las organizaciones de los trabajadores. Ese compromiso político debe ser expuesto al Presidente cuanto antes, para evitar avanzar en el diseño de una reforma que una vez planteada termine chocando contra la frente de Castilla.
En relación a otro gran tema financiero, la protección social, es muy relevante que el Seguro Integral de Salud pase de 550 millones de soles el 2012 a 950 millones (PIA 2013), lo que significa que duplicará su financiamiento en un año. La inclusión de la atención de ciertas enfermedades de alto costo como algunos cánceres y las hemodiálisis, es síntoma de que el Estado reconoce su responsabilidad y entiende que en salud es necesario fortalecer lo público, para superar la lógica actual del sistema con un seguro para pobres, otro para trabajadores y los demás (y los que no acceden a los anteriores a pesar de estar afiliados) que se las arreglen en el mercado. Pero el retraso en salud es tan grande que necesitamos acelerar con el timón bien orientado: responsabilidad estatal por la salud de todos; lo privado como complementario, no alternativo.
Las huelgas además han puesto en debate un tema que es necesario dilucidar: la contratación con privados (servicios e infraestructura) para cumplir con la responsabilidad pública, que en cierta medida se ha ensayado en ESSALUD con resultados no del todo claros. En plena huelga el MINSA culminó el convenio con el Sistema de la Solidaridad, que recibió alrededor de 2000 afiliados al SIS por día, y emitió una norma para comprar servicios a entidades privadas que no se llegó a implementar. Los médicos objetaron este trasvase de atenciones aduciendo que se trataba de normalizar la privatización. Pero en principio la compra de servicios a los privados no es ni buena ni mala, depende de la convicción que el sector público ponga en la negociación; Brasil cuenta con un sistema público de carácter universal, en el que alrededor del 65% de los servicios los brinda el sector privado contratado por el Estado.
En el país los antecedentes en asociaciones público privadas no son positivos. En ESSALUD la gestión Barrios dejó firmados una serie de contratos de APP hechos de forma apresurada, sin adecuadas estimaciones de costos y otras perlas; tanto así que a pesar de que no se pudieron revertir, en al menos un caso el consorcio privado aceptó implementar otros servicios e infraestructura que no estaban en el proyecto original y que le significarán varios millones de dólares menos de utilidad.
La OMS publicó un artículo sobre las APP en España (http://www.who.int/bulletin/volumes/87/12/09-031209/es/index.html) en el que refiere las condiciones de su relativo éxito en pro de los usuarios de la seguridad social, y señala que el margen de utilidad para el privado en la APP es de 7.5%, con obligación de reinvertir si hubiera mayores ganancias. En el caso de las APP de los Hospitales de Villa María y el Callao de ESSALUD, los cálculos arrojaban porcentajes muchísimo mayores, que serán descontados de los alrededor de 150 millones de soles anuales que se deberán pagar al privado. El otro caso visibilizado a raíz de la huelga es el de los Hospitales de la Solidaridad, que son una forma de APP, en la que por cada 100 soles que ingresan el privado se queda con alrededor de 65, siendo ese margen tremendo y apetecible, por lo que se espera que varíe en beneficio del ciudadano.
El momento es clave. Como pocas veces las cosas parecen estar claras para las autoridades del MINSA, se viene una restructuración de ESSAULUD (que luego deberá ir hacia la extensión de la seguridad social y su financiamiento) y la gestión de la Municipalidad de Lima busca ir más allá del SISOL para crear la autoridad sanitaria tan necesaria en una mega urbe. En ese escenario la voz de los usuarios de los servicios de salud debe y tiene que ser incorporada en el debate y en las decisiones; las formas se encontrarán si existe la voluntad de las autoridades de atender y reconocer a las organizaciones sociales y a la sociedad civil en general, sea en las instancias establecidas o en otras innovadoras.
Más sobre el tema:
APP en salud: superando dicotomías
Alexandro Saco – 22 octubre 2012

Asociacione spublico privadas en Salud I

APP en salud, ¿superando dicotomías?


En España las asociaciones público privadas en salud (APP) están evidenciando situaciones a ser consideradas en los países que tienen pendiente la ampliación del acceso a salud. En el boletín de la OMS de diciembre, se reseña lo que viene sucediendo en el Hospital de la Ribera de Valencia. Ahí se ha conformado una APP en la que el consorcio Adeslas ha construido la infraestructura hospitalaria y cogestiona el establecimiento. Los índices de satisfacción de los usuarios están en el 91%, algo más que el promedio español que es de 85%. Pero quizá el dato más relevante sea el margen de utilidad que la parte privada de la APP gana: 7.5% anual; todo lo que se obtenga por encima de ese porcentaje se reinvierte; siendo el promedio para estos casos en España un 8%.

Teniendo en cuenta que en el Perú EsSalud viene impulsando la conformación de las APP y que sus funcionarios se refieren al modelo español como idóneo, es de esperar que los futuros convenios o los ya existentes tengan condiciones análogas a las que han tenido éxito en España. Si un hospital o centro de salud cuenta con ingresos de unos 5 millones de dólares al año, entonces la utilidad de la empresa sería unos 375 mil dólares si se aplica el 7.5% o 500 mil si se llega al 10%; si bien no se trata de un monto muy elevado, sí puede ser atractivo para empresarios que ingresen al campo de las atenciones en salud, y que quieran impulsar su marca, como lo asume Adeslas.

Pero el caso peruano además de las APP, puede permitir la construcción de otros tipos de interacciones. Por ejemplo, un importante porcentaje de peruanos se atiende o consulta en los establecimientos de salud que sobre todo se conforman en los alrededores de los grandes hospitales públicos o de la seguridad social; si bien las atenciones y las condiciones no son las mejores, el hecho concreto es que gran cantidad de peruanos los usan. Entonces, una variación de las APP podría consistir en acreditar a los establecimientos de salud privados que cumplan las condiciones mínimas para dar atenciones, sobre la base de un tarifario y estándares mínimos. Pero ello no es posible hacerlo aisladamente, sino en el marco de una rectoría sólida, de procesos claros y en la perspectiva de universalizar el acceso a salud.

La disyuntiva cuando se habla de un sistema nacional de salud, no es la naturaleza pública o privada del prestador(1), sino el establecimiento de estándares que ambos deben cumplir, sobre la base de una capacidad reguladora y sancionadora eficaz, emanada de la lógica pública. Para ello tanto privatistas cuanto estatistas, deberían ir más allá de sus esquemas poniendo por delante el derecho de la gente a la salud; eso porque la dinámica social peruana ha superado las contradicciones y dualidades estáticas. Toca al Estado reconfigurar sus elementos, recuperando y haciendo valer el poder con el que cuenta y que le da origen, para sobre esa base y desde la lógica pública establecer un esquema que tienda a facilitar la vida de los ciudadanos.

Una de las barreras a enfrentar es que por diversas razones, en el Perú lo privado se ha convertido en patente de corso para proteger cualquier barbaridad, incluido en campo de la salud(2). El caso de las APP en España, país capitalista y desarrollado, evidencia el retraso operativo/ideológico en que vivimos, en el que cualquier propuesta que limite las ganancias excesivas es vista como antinatural, cuando sobran ejemplos en los países que han alcanzado elevados grados de bienestar, que éste pasa por limitar los excesos que permiten la obtención de dinero fácil, hecho que en el Perú se repite constantemente.

La construcción de un sistema de salud y de una organización estatal que impulse a los individuos a ejercer sus libertades, pasa por delimitar lo que recorte éstas. Y en el caso de la salud eso es trasparente: por un lado la desorganización de los prestadores es, como señala Paul Hunt, es en sí misma una limitante y en ciertos casos viola el derecho a la salud; por otro lado, aplicar la lógica pública para el acceso a la salud permitirá ir aminorando las arbitrariedades e inequidades que hoy conocemos. Las APP y sus variantes pueden ser una posibilidad para ampliar el acceso a salud, siempre y cuando funcionen bajo una lógica pública y no desde la pantalla publicitaria de EsSalud.

(1)Brasil ha desarrollado el SUS - Sistema Único de Salud, en el que más de la mitad de los prestadores de salud son privados. El asunto es que la rectoría es eficaz y la universalización el horizonte que marca las gestiones.
(2)El caso de la Clínica San Pablo quizá sea el que expresa mejor esas arbitrariedades. Acudir a esa clínica es exponerse a un internamiento innecesario.

Alexandro Saco
12 12 2009

jueves, 11 de octubre de 2012

Evaluacion del desempeño

Los mercaderes detrás del aumento de precios de los alimentos



Los mercaderes detrás del aumento de precios de los alimentos

Mercado de alimentos en India
La inversión financiera-especulativa control el 60% de los mercados de alimentos.
La alarma se encendió en julio cuando el precio mundial de los alimentos registró un abrupto incremento del 10% luego de tres meses de relativa calma. Las cosas no han mejorado. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en septiembre volvieron a subir, esta vez, un 1,4%.
Se estima que los alimentos constituyen entre un 10% y un 15% del gasto promedio de un hogar en un país desarrollado. En los sectores pobres de una nación en desarrollo, la proporción se dispara: se llevan entre el 50% y 90% de sus ingresos.
La contracara es el hambre. Este jueves, el Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias publicó su nuevo Índice Global del Hambre. En todo el mundo lo encabeza Burundi y en América Latina y el Caribe, Haití (ver recuadro).
¿A qué se debe el aumento de la comida en medio de los nubarrones de la economía global? Las causas son complejas y variadas, pero el diagnóstico de la FAO en julio contenía un dato clave: no había problemas a nivel de oferta y demanda.
En otras palabras, ni los factores climáticos que pueden afectar la oferta (sequías, por ejemplo), ni un súbito aumento de la demanda (como en los últimos años con China e India) explican esta disparada de los precios.
El dedo acusador apunta a los especuladores. Según algunas estimaciones, la inversión financiera-especulativa controla hoy más del 60% de los mercados de alimentos, comparado con un 12% del mercado en 1996.
Niños en Afganistán
LA FAO alertó que la lucha contra la hambruna ha sufrido una desaceleración en los últimos años.
En un intento de contrarrestar este fenómeno, la comisión del Parlamento Europeo sobre asuntos económicos y monetarios votó a fines de septiembre a favor de una regulación del mercado financiero de derivados de energía y alimentos.
El proyecto, que debe ser analizado en una reunión de la Comisión Europea en noviembre, ya existe en Estados Unidos, pero es calificado como insuficiente por organizaciones humanitarias como el World Development Movement (WDM).
"Es necesario limitar la cantidad del mercado a la que puedan tener acceso los especuladores. El proyecto avanza en esta dirección, pero puede ser aguado por la oposición de países con fuerte presencia del sector financiero como el Reino Unido que prefieren seguir con la autoregulación del mercado", le dijo a BBC Mundo Christine Haigh, del WDM.

El camino de los mercaderes

La especulación es tan vieja como la economía: los casos documentados se remontan a Tales de Mileto y la antigua Grecia.

ÍNDICE GLOBAL DEL HAMBRE 2012

Mujer africana

El Índice Global del Hambre (GHI, por sus siglas en inglés), difundido este jueves, tiene en cuenta la proporción de la población malnutrida, la prevalencia de menores de 5 años con bajo peso y la proporción de mortandad entre estos niños.

Los cinco países con mayor GHI en el mundo son:
  • Burundi: 37,1
  • Eritrea: 34,4
  • Haití: 30,8
  • Etiopía: 28,7
  • Chad: 28,3
Los cinco en América Latina y el Caribe:
  • Haití: 30,8
  • Guatemala: 12,7
  • Bolivia: 12,3
  • República Dominicana:10
  • Ecuador: 7,5
Tres naciones latinoamericanas figuran entre las diez que más han disminuido el hambre en los últimos 20 años (en porcentaje de reducción del GHI):
  • México: -62%
  • Nicaragua: -59%
  • Perú: -59%
Fuente: Instituto Internacional de Investigación sobre Políticas Alimentarias
Pero los mercados modernos han colocado a esta actividad marginal en el centro mismo del escenario.
Un ejemplo clásico fue el cacao en 2010. El 17 de julio de ese año un fondo financiero de alto riesgo, Armajaro, compró más de 240.000 toneladas de cacao (un 7% de la producción global anual), lo que disparó el precio a su nivel más alto desde 1997.
Un solo día de adquisición masiva a cargo de un poderoso actor financiero bastó para hacer saltar el precio de un producto.
El eje de estos movimientos especulativos es el mercado de futuros. Este mercado se originó en Estados Unidos en el siglo XIX para ayudar a los granjeros a neutralizar las fluctuaciones en el precio de las cosechas.
Un contrato a futuro le permite al granjero vender en una fecha futura a un precio determinado una cantidad X de su cosecha. El granjero obtiene seguridad y el comprador posibles ganancias en caso de que el precio suba por encima de lo pagado.
Con la desregulación del mercado financiero de los años 80 y 90 se crearon unos contratos de alta complejidad, denominados "derivados", que abrieron el juego a una especulación ilimitada.
Como los "futuros" son contratos que se pueden adquirir o vender sin necesidad de poseer el producto, su venta adquirió una dinámica propia, acelerada por las operaciones supersónicas de las computadoras.
La invitación a especular es irresistible. Si el precio de una tonelada de maíz es de US$100 hoy, pero el doble en un contrato a futuro de tres meses, la tentación de postergar la venta y esperar al mejor rendimiento, termina afectando la oferta presente (los granjeros se abstienen de vender ahora) y el precio del producto.
Según el WMD, en el corazón de la especulación se encuentran grandes nombres de la banca como Goldman Sachs, Morgan Stanley, Barclays, Citibank, Deutsche Bank, HSBC y JP Morgan.
Este poder de fuego de los grandes fondos financieros se ha exacerbado con la crisis económica mundial.
"Los gobiernos han emitido dinero para estimular la economía. El sector financiero ha aprovechado este aumento de la oferta monetaria no para prestar más al sector productivo sino para aumentar sus operaciones especulativas", afirma Haig.

Hambrunas y disturbios

Usuarios de BBC Mundo en Facebook

Redes sociales
Estas son algunas de las opiniones acerca del precio de los alimentos escritas por los lectores de BBC Mundo en Facebook.
Es cierto comprar aceite de Oliva en El Salvador es un lujo y aqui encuentro hasta de £2.50 el litro y es de italia alla Cuesta $16 y quizas no es ni bueno que barbarie.
Eva Maria Welsh

En los paises en desarrollo, generalmente ganas menos y te cuesta mas. En los desarrollados ganas mas y te cuesta igual pero no lo sientes.
Walter Catter

La especulación d precios x parte d grandes compañias es asqueroso, como juegan con el hambre d la gente. Q triste leer esto!!! :(
Grettel Retana

En la región de Latinoamerica el peor enemigo es la Especulación de precios.... Nadie los controla.
Diego Bustamante
Una vara para medir el impacto que puede tener un aumento sostenido del precio como el que se viene registrando desde julio son los disturbios de 2007-2008.
El salto incontrolable de los precios en esos meses previos al estallido financiero produjo violentas protestas en 31 países –de Perú a Bangladesh– con un saldo de decenas de muertos y centenares de heridos.
En el terreno mismo, el WDM vio de primera mano el impacto que los precios tenían en familias que se veían obligadas a tener una sola comida al día y a reducir drásticamente la variedad de su dieta.
"Cuando una sociedad no satisface necesidades básicas del ser humano, cuando vemos malnutrición y el fantasma de la hambruna, es casi inevitable que se produzcan manifestaciones y disturbios", le dijo Haig a BBC Mundo.
En los últimos seis meses de 2010, en el marco de un segundo salto de los precios de los alimentos, unas 44 millones de personas cayeron en la pobreza extrema.
El problema se agrava en el contexto de una economía mundial que todavía no ha salido de la hecatombe financiera de 2008.
La desaceleración global –el Fondo Monetario Internacional acaba de bajar nuevamente su estimación del crecimiento global de 2012– pone en peligro el nivel de empleo en un mundo que tiene más de 1.300 millones de personas que viven con ingreso de US$1,25 por día.
Sumarle a este crecimiento anémico, una inflación de productos no sustituíbles como los alimentos, parece una fórmula para el desastre.

Contexto


martes, 9 de octubre de 2012

Dilemas globales en salud

Dilemas globales en salud


Acaba de concluir en Ginebra la 63 Asamblea Mundial de la Salud, cita en la que confluyen todos los estados y distintas organizaciones e instituciones representativas. En su discurso inaugural, Margaret Chang, Directora General de la OMS, planteó algunos temas clave que tienen relación directa con la situación de salud en nuestro país. Uno es el referido a la poca capacidad de regulación de los precios tanto de medicamentos cuanto de servicios privados de salud, que se relaciona con el segundo tema planteado: la necesaria orientación hacia la consolidación sistemas de salud que prioricen las necesidades de las poblaciones antes que los intereses particulares, evitando la duplicidad de funciones que incrementan los costos.

Modelos opuestos: Alma - BM

Se puede decir que en el mundo existen dos paradigmas en relación a la salud. Uno el que emanó de la Conferencia de Alma Ata en 1978, en la cual 137 estados y 67 organizaciones internacionales se comprometieron a una meta ambiciosa: Salud para todos al año 2000; esta perspectiva incidía en la necesaria atención o cuidado primario de la salud para evitar así la enfermedad. El otro paradigma emana del libro publicado por el Banco Mundial en 1993, Invertir en Salud, cuyo correlato para Latinoamérica es el documento Pluralismo Estructurado de 1997, que impulsa las reformas producidas en los últimos lustros. Son indicativos los lemas de cada modelo: en salud para todos se alude a lo universal, mientras que en invertir en salud se prioriza lo económico.

Ese dilema no se ha resuelto en relación a la salud y al acceso a servicios de salud. Mientras que el Banco Mundial impulsa la conformación de organizaciones sanitarias no sistémicas, sino fragmentadas en las que el mercado ingresa justamente por la atomización de servicios, la corriente universalista expresada en Alma Ata apuesta por la conformación de sistemas de salud, en los que el Estado asume su responsabilidad y garantiza de diversos modos el derecho a la salud. Los sistemas nacionales de salud se conformaron sobre todo en las primeras décadas del siglo XX y como en el caso de Gran Bretaña son ejemplo de buen funcionamiento. Mientras los fragmentados, aparecen en nuestra región debido a la desorganización y precariedad no superada en el siglo XX, que permite crear una teoría y práctica que lleva a conformar mercados de salud.

Sistema para ordenar

Por ello es interesante que la Directora General de la OMS plantee: “Hay despilfarro de fondos cuando los sistemas de reglamentación no consiguen controlar los precios y la calidad de los medicamentos o los costos de la atención en el sector privado”. A pesar de que las reformas impulsadas por el Banco Mundial implantaron la lógica de los seguros y el predominio de la economía sobre la salud, hoy ese molde se ha quebrado y resurge la necesidad de contar con sistemas que permitan controlar los abusos de aseguradoras, servicios privados, industria farmacéutica, corporaciones médicas. En el Perú la no existencia de un real sistema de salud, permite, por ejemplo, de que a pesar de que las principales clínicas de Lima han sido descubiertas traficando órganos, no haya sucedido nada relevante que las controle; o que las cadenas de farmacias crezcan cada vez más colocando precios abusivos e impidiendo el acceso a genéricos.

Estamos en un momento clave en el que dos lógicas se expresan. Aparentemente lo que está en discusión es lo relacionado a la salud, pero este asunto trasciende lo sectorial porque implica la forma en que el Estado y los gobiernos se relacionan con la sociedad. El modelo del Banco Mundial apunta a subsidiar a los pobres extremos y con suerte a los pobres, siempre y cuando éstos demuestren su pobreza y permanezcan en ella, porque de lo contrario ya no reciben subsidio (el caso del SIS en el Perú). Mientras que la vertiente universalista apuesta a igualar a los habitantes de un país a través de un sistema de salud, que por un lado prevenga la enfermedad y por otro atienda la necesidad de los ciudadanos sean pobres o no, limitando que el mercado de la salud sea el que oriente las decisiones.

Obreros y empleados

El Perú nunca llegó a consolidar un sistema de salud; cuando la seguridad social se creó diferenció a obreros de empleados (Hospital Obrero, Hospital del Empleado); mientras que trasladó al Estado la labor caritativa que antes tuvieron los sanatorios o las beneficencias. Hoy esa lógica persiste con una supuesta seguridad social para aportantes (EsSalud) y paquetes nada integrales para los pobres extremos vía el SIS; mientras los que pueden acuden a servicios de salud privados y de mejor calidad. Así tenemos salud para ricos, para trabajadores, para desempleados y otra para pobres. Por ello la relevancia de contar con un sistema de salud, desde el cual el Estado aminore las diferencias, renovando el enfoque de las políticas sanitarias para pasar del subsidio por pobreza al derecho ciudadano.

En el país existe una distancia alucinante frente a estos temas que se discuten en los foros globales. Los medios de comunicación crean una burbuja para que estemos recluidos en debates en la mayoría de casos intrascendentes. Mientras el mundo discute un aspecto fundamental para el desarrollo social y las libertades, acá seguimos creyendo que la pobreza se supera con 229 soles al mes. Superar la pobreza pasa por contar con acceso a atención de salud universal y por trabajar las causas de la enfermedad, ya que esa tarea marca un sentido de avance civilizatorio.

Alexandro Saco
27 5 2010